NO QUEREMOS “NANNYS”
Buena la han liado las sacrosantas autoridades chinas con su imaginativa ocurrencia de obligar a todas las empresas fabricantes de ordenadores a instalar un programa de “control de contenidos” en todos los equipos que se vendan en China a partir del uno de Julio. La idea aparentemente es proteger a la juventud china de tanta web guarrindonga que hay por ahí (y no miro a nadie) y crear chicos y chicas sanotes, que con su moral intacta gracias a los desvelos del estado, lleven a la nación a cotas nunca vistas de prosperidad y riqueza. De momento se están ocupando de la moral sexual, que parece ser les preocupa mucho. Que irán a hacer dentro de unos años con tantas saunas y casas de masajes en paro por falta de clientes se decidirá más tarde. Para vigilar los otros aspectos morales del comportamiento humano (ética en los negocios, sinceridad, lucha contra la corrupción) habrá una segunda fase. Digo yo.
La idea tampoco es que sea nueva; allá por enero de este año ya recordarán que hubo una cruzada oficial contra páginas web de contenidos subiditos de tono, e incluso contra honorables portales de búsqueda que en sus resultados, por propia voluntad, error u omisión, osaban ofrecer sugerentes fotos de señoritas en pelotas. La cosa no pasó a mayores y como mucho unas cuantas páginas cambiaron de nombre, pero se conoce que aquello era sólo la punta del iceberg. Esto ya es mucho más ambicioso, un programa de instalación obligatoria nada menos, y desarrollado por los propios chinos a imagen y semejanza de tantos otros que existen (estilo nannys cibernéticas) concebido oficialmente para que los padres ven si alguna de las páginas porno que visitan sus hijos vale la pena, o lean escandalizados los chateos de sus hijas adolescentes con depravados treintañeros.
Los ciudadanos chinos, que por naturaleza son muy curiosos y les encanta escudriñar en las cosas que les proporciona su gobierno, han destripado el programita en cuestión… y ¡oh sorpresa! El inocente trozo de software resulta que no sólo bloquea fotos potencialmente dañinas para la moral y las buenas costumbres (a base de complicados algoritmos que detectan si la exposición de carne sobrepasa un nivel prudente, por ejemplo), sino que mantiene una lista interna de palabras prohibidas relacionadas con el sexo… pero también con la política, el gobierno, asuntos “sensibles” y esas cosillas que ya saben ustedes. De paso, alguien ha dicho que trozos enteros del programa parecen copiados de otros programas comerciales, pero a nadie le ha escandalizado mucho la idea, al fin y al cabo esto es China, y en China ya se sabe. Algunas mentes calenturientas han ido incluso más lejos, afirmando poseer pruebas irrefutables, obtenidas mediante ingeniería inversa (wow) de que el programa espía el interior del ordenador del usuario y en caso de encontrar datos comprometedores envía información del mismo al organismo correspondiente, para que las autoridades, competentes por supuesto, tomen cartas en el asunto. Esto sin duda, es ir demasiado lejos, señores. ¿Las autoridades chinas, espiando a inocentes ciudadanos? Hombre, no me jodas. En qué cabeza cabe.
Los mismos ciudadanos chinos, que contrariamente a la creencia popular sí que tienen un gran sentido del humor y la ironía, han hecho circular estos días por los foros de internet unas cuantas imágenes alegóricas de la “Green Dam Girl”, como se ha dado en llamar el invento. La verdad es que son bastante graciosas, juzguen por ustedes mismos más abajo. Yo la verdad, puestos a elegir entre nannys, nurses y demás parafernalia las prefiero de otro estilo, pero en fin. Sea por lo que fuere, parece ser que el gobierno está reconsiderando su postura y un portavoz aparentemente oficial dijo ayer que el software será de instalación voluntaria, Hoy, por el contrario, parece ser que lo están negando de nuevo, y no parece haber marcha atrás en los planes originales. Los fabricantes, entre tanto, se están volviendo locos a medida que la fatídica fecha se acerca. Más emoción no se puede pedir, señores… ya les mantendremos al corriente.





