Las clases de educación sexual en las universidades chinas tienden sin duda a lo práctico, o si no vean este vídeo demostrativo de las diferentes modalidades de gemidos orgásmicos que les colocaron el otro día a un grupo de entusiastas y divertidos estudiantes (Aviso: si está usted en la oficina o el trabajo, puede que no sea buena idea dejar el volumen puesto):
Para aclarar mejor el concepto, con cada gemido del vídeo se proporciona amablemente a los espectadores una descripción del mismo:
1.- Gemido de satisfacción
2.- Gemido combinado
3.- Sencilla inocencia
4.- Gemido maratoniano
5.- Gemido puritano
6.- Cachorrillo juguetón
7.- Bebé feliz
8.- Estilo americano
9.- Modalidad japonesa
10.- Triple orgasmo súbito
Así que ya sabe, la próxima vez que se encuentre usted con su novia, amiga o bella desconocida practicando el noble arte del fornicio, y la susodicha se muestre un poco fría, no le dé mayor importancia… será que el día en que enseñaron a gemir faltó a clase.
Por si me quedaba alguna duda sobre mandar o no a mis pequeños hijos chinorris a una escuela china, al menos los primeros años, cosas como ésta ayudan bastante a decidirse.
Les traduzco, más o menos, los fragmentos más interesantes:
Joven Pionera: Tormentas de nieve caen sobre la tierra como los valores occidentales. La desesperanza llena el cielo, el hielo cubre la tierra. ¿Se bate China en retirada?
Niños Encantadores: ¡NO! ¡Las olimpiadas han sido un gran éxito! ¡Hemos vencido!
JP: Terremotos que van y vienen como las posturas de Sarkozy, con sus sucias tretas, intentando sacudir la gran China. ¿Se bate China en retirada?
NE: ¡NO! ¡Hemos lanzado la Shenzhou 7! ¡Hemos vencido!
JP: La patética Europa nunca detendrá la fuerza invencible de nuestra gran estirpe.
NE: ¡Y las secuelas del terremoto destruirán Francia!
Uno, que ha nacido y vivido largo tiempo en eso que llaman el País Vasco, se creía curado de espanto… pero ya ven, siempre hay quien se las arregla para mantener viva tu capacidad de acojone. Me queda el consuelo de que de momento solo van a saco a por Francia -lo cual, en sí mismo, tampoco es grave pecado. Aunque cuando las barbas de tu vecino veas pelar…