REPORTERAS SIN FRONTERAS
Las atrevidas presentadoras de una conocida cadena de televisión de Shanghai han estado recientemente en el punto de mira de los ciber-ciudadanos. La acusación popular les imputa el mostrar canalillo a ultranza cuando realizan entrevistas a inadvertidos ciudadanos, que de esta forma se ven agredidos en su sensibilidad, se ofuscan y no contestan más que tonterías a las preguntas de las dicharacheras reporteras.
Las fotos de la polémica circulan por algunos foros de internet, levantando este tipo de controversias chorras (qué alegría de país, que no tienen cosas más graves de que preocuparse) a las que son tan aficionados. En ellas se aprecia a un par de escuálidas presentadoras enseñando algo parecido a una triste ranura entre sus raquíticos atributos pectorales, sujetador con relleno incluido y todo. Hay que estar enfermo para atribuir finalidad lúbrica a tan inocentes poses, pero en fin. En cualquier caso, NO, señores guardianes de la moral del ciberespacio, eso NO ES un canalillo, joder. Llevo meses sin ver uno decente por estas tierras (fuera de casa, quiero decir). Una supuesta trasgresora incluso muestra (oh, cielos) un trozo de sujetador por entre los botones de la chaqueta, ¿a dónde iremos a parar?
Menos mal que por suerte aún quedan algunas voces sensatas que en los mismos foros tratan de imponer cordura y ruegan a sus puritanos conciudadanos que hagan un ejercicio de tolerancia y dejen a las muchachas expresarse libremente y enseñar lo que quieran. Eso, eso, que lo enseñen, a ver si animan un poco el aburrido panorama de la televisión nacional. Otros hablan de la libertad de la mujer y esas cosas, pero sospecho que lo hacen con la boca pequeña… no olvidemos que esto es Asia y aún quedan -y lo que quedarán- costumbres muy arraigadas en la mentalidad local en lo que respecta al papel de la mujer en la sociedad. En Spain es que estamos muy “avanzaos”, con ministra para estas cosas y todo.
Yo era bastante aficionado a ver ese canal de televisión, más que nada porque entre las alegres presentadoras que lo pueblan había una que me ponía especialmente lujurioso -no, tampoco tenía canalillo, pero del resto estaba como un queso y era muy guapa-. Cuando desapareció la susodicha, dejé de prestar interés a las insulsas entrevistas de sus compañeras, con ostentación de canalillo o sin ella. Lo que sí les puedo asegurar, tras varios años de ver el programa, es que la gente seguiría contestando tonterías, aún sin necesidad de esa supuesta y desconcertante agresividad carnal. Si es que ya se sabe, a preguntas tontas…





